La inteligencia artificial ha transformado la manera en que se produce contenido para internet. Hoy es posible generar en pocos minutos estructuras, textos y correcciones que antes requerían horas de trabajo. Sin embargo, para Wendy Wong, consultora SEO editorial, el problema no está en utilizar estas herramientas, sino en delegarles por completo las decisiones que deberían partir de un análisis humano.
Desde su experiencia trabajando en posicionamiento orgánico y estrategia de contenidos, Wong sostiene que uno de los principales problemas que encuentra actualmente es la proliferación de textos genéricos, construidos sin suficiente criterio editorial y orientados únicamente a cubrir palabras clave.
Para ella, un contenido puede conseguir visibilidad inicialmente, pero eso no garantiza que tenga valor suficiente para mantenerse relevante frente a competidores que sepan identificar sus vacíos y oportunidades.
“La IA puede producir contenido, pero el criterio editorial decide qué contenido merece existir.”
Con esta premisa, Wong explica cómo analiza los contenidos de la competencia, qué papel desempeñan el H1 y la intención de búsqueda, y por qué un buen redactor SEO debe ser capaz de cuestionar incluso un brief elaborado por el mismo analista SEO técnico.
Entrevista a Wendy Wong, consultora SEO editorial
1. ¿Qué problema editorial ves con más frecuencia en los contenidos SEO que revisas o produces actualmente?
Muchos contenidos SEO se delegan al 100 % a la IA. Entonces, lo que se observa es contenido genérico, sin criterio editorial. Puede posicionar al inicio, pero basta que un editor SEO detecte la oportunidad —la carencia de ese contenido publicado— para que lo que se creó al 100 % con IA sea irrelevante.
De hecho, suelo hacer este ejercicio con contenido de competidores que identifico como redactado con IA. Veo los errores que tiene, detecto las oportunidades que puede tener el contenido que yo voy a crear, apuntando a las necesidades del ICP, lo propongo en matriz, estructuro y redacto.
2. ¿Qué diferencia, para ti, un contenido que está realmente bien trabajado para SEO de uno que simplemente repite palabras clave?
El criterio editorial. No se trata solo de incluir palabras porque sí, sino de revisar si son relevantes para la intención de búsqueda, el ICP y, actualmente, para la IA. Respecto a esta última, hay que cuidar sobre todo la forma en que está presentado el contenido: el formato, priorizar la densidad semántica sobre la extensión, etc.
3. ¿Qué criterios utilizas para decidir qué debe incluirse en un artículo y qué información debería quedar fuera?
Lo que manda siempre es el H1, que es la promesa por la que entró el lector y el bot de Google o el bot del algoritmo. El contenido debe responder y estar alineado con el H1, sin desvíos.
Si un cliente quiere un subtema para el H1 que no tenga nada que ver, se discute su integración y, si insiste, se integra, pero en las FAQ para no romper la coherencia semántica del artículo.
Cuándo ampliar un contenido puede hacerlo menos relevante
Uno de los riesgos que identifica Wong es la tendencia a construir artículos cada vez más amplios con el objetivo de abarcar consultas, palabras clave o temas relacionados. La amplitud, sin embargo, no necesariamente equivale a calidad.
Una estructura que incorpora temas que no responden a la necesidad principal del usuario puede terminar debilitando la relevancia del contenido. Para Wong, el ICP —el perfil de cliente ideal— no puede perderse de vista en el intento de satisfacer otras señales de posicionamiento.
El lector sigue siendo el destinatario final del contenido, incluso cuando este también debe ser comprensible para los sistemas de búsqueda y las tecnologías de inteligencia artificial.
4. ¿Qué errores de redacción o estructura suelen perjudicar más el rendimiento de un contenido en buscadores?
Yo diría que, primero, delegar todo a la IA, desde el brief, pasando por la redacción y corrección.
Segundo, inventar información, que es lo que muchas veces nos encontramos en contenido generado netamente por IA. Esto no solo afecta el SEO, sino también la reputación de la marca.
Tercero, estructuras forzadas para abarcar más temas en una sola nota. Esto hace que el contenido deje de ser relevante para el ICP, que es el humano detrás de la pantalla. Mucho lo hacen para captar bots o menciones de la IA, pero se olvidan de que el texto final es recomendado a un ser humano que se aburre rápido si no le das lo que realmente busca.
Cuarto, la inclusión de KW con sintaxis incorrecta o sin conectores. Los bots entienden la relación semántica; no es necesario escribirlas con errores actualmente. Además, aunque uno puede ingresar búsquedas como usuario con una sintaxis incorrecta, eso no significa que debamos reproducir esos errores en el contenido.
El SEO también exige criterio para cuestionar
Para la consultora, el trabajo editorial no termina cuando el redactor recibe un brief. Por el contrario, es allí donde comienza una parte importante del análisis: comprobar si lo solicitado realmente responde a la intención de búsqueda, al público objetivo y al propósito del contenido.
Esto implica asumir que un brief puede contener errores o planteamientos que necesitan ser revisados. Seguir instrucciones sin cuestionarlas puede producir un texto correctamente redactado, pero estratégicamente equivocado.
5. Si tuvieras que darle una sola recomendación a un redactor que quiere crear contenido útil para Google y para el lector, ¿cuál sería y por qué?
Que tenga criterio y no tenga miedo de refutar los briefs, con sustento, si ve que hay errores. Al final del día, por más que seas un buen redactor, seguir un brief mal orientado no da resultados.
Más allá de la automatización
La discusión sobre IA y contenidos SEO suele plantearse como una oposición entre producción humana y producción automatizada. La experiencia de Wong apunta hacia otro escenario: la herramienta puede formar parte del proceso, pero no debería reemplazar el análisis que determina qué información necesita el usuario, qué estructura tiene sentido y qué aspectos deben cuestionarse antes de publicar.
Para Wendy Wong, escribir para SEO no consiste en llenar espacios con palabras clave ni en ampliar un artículo hasta cubrir todas las consultas posibles. Consiste en entender qué busca una persona, qué necesita encontrar y cómo construir un contenido que responda a esa necesidad sin perder coherencia.
